miércoles, 21 de julio de 2010

Nothing to do, nothing to say

La mañana pasa leeeeeentamente.
Por lo visto todos estamos igual. En la agencia y en cliente.
Nos delata facebook.
Tengo muchas cosas que hacer, lógicamente no aquí, y me paso gran parte de mi tiempo pensando en lo que haré cuando tenga tiempo, quizá esta misma tarde o el fin de semana.
Luego llega la tarde y me voy a la piscina, llega el fin de semana y lo último que quiero hacer es tocar el ordenador. Y siguen pasando los días, y sigo sin rehacer mis casos, sin poner ese claim que necesita la gráfica y sin enviar nada de nada.
Y lo morena que me estoy poniendo este año qué.

viernes, 16 de julio de 2010

Hoy ha salido el sol

Un día normal, si nada en especial en el que me pasaré la tarde con el que ahora ocupa el título de hombre de mi vida, aunque todavía no es hombre, nadando, jugando y comiendo polos. Qué más se puede pedir. Mucho más, pero esto compensa todo lo demás.
Qué más da el trabajo, que más da el dinero, cuando haces feliz a un niño con 40 céntimos en su hucha nueva.

jueves, 15 de julio de 2010

La boca del estómago

Es rara. Reacciona por todo. Se contrae, se encierra en sí misma y se pasa el día recordándote que algo no va bien. Ya podría hacer lo mismo cuando todo está genial. Pero no lo hace la muy puta.

En el limbo

En el limbo no se está tan mal.
No pasan demasiadas cosas, el tiempo no tiene prisa y todo parece banal. Así que sacas la conclusión de que no se está bien, que se podría estar mucho mejor. Que estás perdiendo el tiempo y que todo te va mal.
Recuerda entonces que podrías estar peor, podrías estar más abajo.

viernes, 9 de julio de 2010

Decisiones correctas, decisiones incorrectas

Es muy sencillo. Tanto, que nos equivocamos continuamente.
Absorbidos por el aura negativa del problema, cegados, confusos, desorientados, no somos capaces de enfrentarnos a situaciones que, vistos desde el exterior, se podrían solucionar lógicamente.
Es muy sencillo. Pero no es tan fácil. C’est la vie.