Cómo tu número favorito se puede convertir en el peor año de tu vida. Al menos de momento. Quizá vengan peores, nunca se sabe.
Miro atrás y no veo avances, muchos intentos, muchas esperanzas frustradas, mucha hiperventilación. Los 26 han sido duros. Si lo pienso así no me importa tanto acercarme un poco más a los 30.
Me queda una semana para los 27. Quizá, nunca se sabe, esta última compense el resto del año y me deje un buen recuerdo del año en que tenia la edad de mi número favorito.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario